Mi punto de partida



Cada persona es diferente; cada uno entendemos la realidad de manera distinta, conforme a nuestros valores, vivencias y cualidades. Es por ello que no debemos limitarnos a entender la realidad desde nuestra propia perspectiva. Debemos esforzarnos por intentar comprender el por qué del desarrollo de distintas conductas. Y no debemos tomarnos las cosas de manera personal, sino que debemos intentar entender que la realidad es más profunda de lo que pensamos. En un aula escolar, aquel niño que nunca hace los deberes tiene una historia de trasfondo; y su etiqueta de "vago” opaca su identidad y su historia. El colegio no debe ser un lugar de “acusación” ni de “etiquetación”, sino un lugar seguro en el que el alumno se desarrolle integralmente y se aprecie su singularidad. Con lo cual, antes de "coger manía" a un estudiante; debemos pararnos a pensar por qué actúa de cierta manera y reflexionar acerca de la mejor manera de intervenir para alcanzar un positivo desarrollo de su persona.

Como habréis podido observar con claridad, entender a las personas constituye uno de mis focos de atención. La vida es compleja y mi deseo de comprenderla es infinito. Bienvenidos al inicio de un camino enfocado principalmente en entender la realidad y sus dimensiones en el ámbito educativo. Encantada, soy Bea, y actualmente estudio un doble grado de maestro en educación primaria y pedagogía. Sin duda, es una carrera que me llena; siento que estoy aprendiendo mucho y conectando con la esencia de lo que es la educación y la pedagogía. Se podría decir que estudio la carrera de mis sueños; nunca llegué a pensar que estudiar una carrera me podría llenar tanto como lo está haciendo. Y es que el mundo de la educación y la pedagogía es mágico; te rodeas de personas bondadosas que te aportan y te complementan mientras estudias las complejas dimensiones que implica este área.


Aunque quizás no lo parezca, no siempre he querido dedicarme a este ámbito; de hecho, durante un gran periodo de tiempo quise ser veterinaria, hasta que descubrí el asustadizo mundo de las operaciones cirujanas y directamente di un paso hacia atrás. Probablemente mi punto de inflexión sucedió a mis 15 años, cuando estudié un curso escolar en Estados Unidos. Dejar toda mi vida en España, sin ninguna duda, fue un proceso duro y complicado; no obstante, gracias a este cambio de aires mi vida cambió por completo: maduré, me convertí en una persona autónoma e independiente y viví experiencias inolvidables. Ese curso descubrí mi pasión y admiración hacia la enseñanza y el aprendizaje. Tuve unos profesores maravillosos que cambiaron mi percepción de la educación. En parte, gracias a ellos, estoy aquí; ellos me contagiaron su vocación y ese año me di cuenta de que quería seguir su camino. Desde ese momento, puse todo mi empeño en llegar adonde estoy. Y ahora que estoy aquí, espero poder imitar sus pasos 
y contagiaros un poco de mi emoción.


Ahora que he mencionado la emoción, considero que es un gran momento para explicaros el por qué del título de mi blog: "Entre mentes y corazones". Si realmente me conoces sabes que siento mucho. 
Algunos lo pueden considerar un defecto, ya que sentir mucho implica en situaciones desagradables, sufrir mucho; pero, yo no lo veo desde esta perspectiva, considero que gracias a esta cualidad conecto con las personas y disfruto de las cosas en mayor profundidad. Escogí este título porque lo emocional forma parte de mi esencia y de quién soy. Personalmente, considero que para entender a las personas necesitamos dos cosas, principalmente: sensibilidad y racionalidad. Estos dos aspectos nos diferencian de cualquier otro animal; y es que los seres humanos nos caracterizamos por sentir y pensar: dos aspectos íntimamente relacionados con la educación. Con lo cual, mi objetivo en este blog es transmitiros todo aquello que me deja pensando por la noche, transmitiros mi pasión por tanto aprender como enseñar y, fundamentalmente, transmitiros mi emoción por reflexionar y escribir acerca de aquello educativo que tanto me entusiasma.

Finalmente, os dejo una tarea sencilla para que completéis: debéis durante al menos 30 minutos observar vuestro alrededor sin mirar el móvil en ningún momento. Debéis tratar de analizar a las personas, preguntaros por sus historias y la razón por la que se encuentran en el mismo sitio que vosotros. Podéis aprovechar a hacerlo en el metro, de camino a la universidad, o tranquilamente a través de la ventana de vuestra habitación. Mi objetivo es que saquéis una conclusión acerca de lo que observáis y reflexionéis sobre qué os ha aportado realizar esta actividad. Cuando terminéis, probablemente entenderéis la razón por la que os he pedido que realicéis este significativo trabajo.

Si habéis disfrutado tanto como yo al sumergiros en el mundo de la educación y la pedagogía, os invito a acompañarme en este mágico viaje. ¡Gracias por participar! Espero con mucha ilusión cualquier aportación en los comentarios. 


(Fotos creadas con Gemini)


Comentarios

  1. Beaa que bonito todo lo que has escrito y que bonito va a ser tu blog, seguro. La idea de abandonar el móvil y reflexionar me parece increíble y que te estés volcando tanto

    ResponderEliminar
  2. Me ha encantado tu presentación!!!
    La explicación de tu titulo me parece super curiosa e interesante. Haré la actividad que has propuesto y te contaré que tal!!
    Te acompañaré en tu viaje de relfexión.

    ResponderEliminar
  3. wow que original tu entrada, realmente así si se consigue llamar la atención del lector. Que bonita tu experiencia acerca de tu año fuera de España y que ilusión por ver que más experiencias emocionales nos relatas.

    ResponderEliminar
  4. Qué bonita tu reflexión!! Me encanta cómo tratas de entender a las personas!! Seguro que va a ser un blog muy bonito!!

    ResponderEliminar
  5. que bonito bea!! Es tan tú, que ganas de seguir leyendoloo

    ResponderEliminar
  6. Qué bonito Bea!!! Me encanta cómo lo has enfocado y la reflexión que haces es preciosa!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Aprendamos de los caracoles

Almas que dejan huellas